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Hey! Celebrity
René Solorio
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No nos gusta ver a Verónica Castro enojada
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Los famosos están DESATADOS
Miami, 17, 2007.- El huracán tocó tierra. Los famosos están desatados. Parece que nadie puede detenerlos. Primero fue Sergio Sendel y Eduardo Yáñez, quienes después de hacer alarde de prepotencia y esa valentía barata, se sienten con todo el derecho de insultar y agredir a los reporteros. Lamentablemente no son los primeros e ingenuamente esperaba que fueran los últimos. Escuchaba el programa de la comunicadora más importante de México Maxine Woodside, todo transcurría con normalidad, hasta que Verónica Castro lanzó todo tipo de insultos contra una revista mexicana. Me quede frío. “ Yo no di ninguna entrevista a esa pinche revista…que ustedes vivan de la mierda, no me interesa…”, reclamó la actriz a la periodista Matilde Obregón, Directora de TVNotas. Después de lo que escuché quiero hacer una reflexión. No voy a decir quién tiene la razón. No se trata de poner a nadie en el banquillo de los acusados. Verónica Castro es una gran actriz, respetamos y admiramos su trabajo en todos los aspectos, pero oirla terriblemente enojada nos habla de que las cosas, cada vez se ponen peor. Matilde Obregón lo dijo: “Mi compromiso es con los lectores”. Veo que pasa el tiempo, que los insultos y las ofensas suben de tono. Lo que antes hemos leído y escuchado es necesario retomarlo. Vamos desde el principio. Ver en la televisión al actor mexicano Sergio Sendel decirle a una reportera: “No me preguntes pendejadas…” con una actitud altanera y poco caballerosa me parece de lo más aberrante que he visto y escuchado en mi vida. Un actor que su trabajo se caracteriza por hacer soñar y llevar entretenimiento al público, no merece el calificativo de actor, sino otro más, póngale ustedes el nombre. Eduardo Yáñez otro actor mexicano, lamentablemente, que en lugar de agredir debería estar agradecido porque la prensa lo busca y lo solicita. Hace un año el actor era capaz de venderle su alma al diablo para regresar a sus “épocas de gloria”. Qué lástima me da ver que su lenguaje y comportamiento cambio de la noche a la mañana. Y le podemos seguir con Alejandra Guzmán y Gloria Trevi, que así como en otras ocasiones le he dado la razón, hoy le digo que comenzaré a creer lo que dicen por ahí: “Que en verdad esta muy afectada”. Ver a la Trevi aplaudir a la Guzmán su agresividad con la prensa, sólo habla de una mente realmente enferma. ¿Quién tiene la culpa? Es cierto, de un tiempo a la fecha el medio del espectáculo se ha desprestigiado en muchos aspectos. ¿Quién o quiénes son los culpables?...Mmm…la respuesta creo que la imaginamos, la sabemos. Todos. Los artistas, el reportero, la televisora, el periódico, la radio, las revistas. Todos, sin excepción. La búsqueda del rating y las ventas de periódicos y revistas se vuelven vulnerables y se rinden ante la falta de información. Esta es la etapa más peligrosa, cuando los rating van mal, el camino más fácil es el de aceptar “lo que venga”, “lo que caiga” con tal de “arrebatarle” a la competencia una “exclusiva”. Al final, todos le entramos al juego. Al final, también todos perdemos. Y los medios sucumbimos algunas veces ante los “artistas” wanna be. Esos que desconocíamos y ahora conocemos muy bien. Aquéllos, los deseosos de fama y una insaciable hambre de pantalla, los mismos que aprovechan muy bien cuando una primera actriz no es noticia. Entonces, sigilosamente hambrientos de fama aparecen dispuestos a desnudarse, a truquear videos porno a volverse gay, lesbianas y hasta fingir todo tipo de locuras. Ah, eso sí con la sutil sugerencia de…“Me prometes la portada, una nota de 3 minutos y una invitación a tu programa”, es la advertencia del wanna be. Y los vemos ahí, llenando las pantallas, horas, días, semanas y hasta meses envueltos en los más grandes escándalos. ¿Quieren nombres? ¿O ya los saben? Ninguno de nosotros deberíamos soportar los agresiones ni de Lupillo Rivera, Niurka, La Guzmán, Paulina Rubio, Sergio Sendel, Eduardo Yánez o Stephanie Salas. Mmmm… Y también nosotros, seamos honestos y hay que reconocerlo….tampoco ellos tienen porque aguantar la actitud altanera de “algunos”, por fortuna, sólo "algunos" reporteros, conductores de radio y televisión, sea quien sea. Si gritas, te grito; Me insultas, te insulto; si me pegas, yo también puedo romperte la boca… ¡Por Dios! ¿A dónde vamos a parar? Señores, esto no es Irak. ¿A caso es tiempo de hacer una tregua? Hasta el próximo lunes. Por René Solorio. rene@lamusica.com
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